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Sanlúcar la Mayor, una joya del aljarafe sevillano

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A Coruña - A Coruña

   Durante el período musulmán, la comarca del Aljarafe, topónimo que procede del árabe "Al-Sharaf" (que significa "tierra alta"), se convirtió en centro económico y de abastecimiento de productos agrícolas de la Sevilla islámica.

Diego García/ EP . Madrid Sanlúcar la Mayor está enclavada en la zona más occidental del Aljarafe sevillano, desde donde domina la rica ribera del Guadiamar. Como cabeza del partido judicial de su nombre, podría considerarse, en cierto modo, capital de la parte oeste de la comarca.

   Durante el período musulmán, la comarca del Aljarafe, topónimo que procede del árabe "Al-Sharaf" (que significa "tierra alta"), se convirtió en centro económico y de abastecimiento de productos agrícolas de la Sevilla islámica.

   La villa, tierra de realengo tras la Reconquista, se convirtió en cabeza de uno de los siete términos que formaban el distrito del Alfoz sevillano. Contaba con un concejo municipal que dependía del de Sevilla, situación que se mantuvo hasta que en 1623 don Gaspar de Guzmán, tercer conde de Olivares, compró el señorío y jurisdicción del lugar. El rey Felipe IV concedió al noble el título de duque y cambió la categoría de la localidad, que pasó de villa a ciudad, llamándose desde entonces Sanlúcar la Mayor.

   Así, perteneció a la casa de Guzmán hasta la abolición de los señoríos, en la segunda década del siglo XIX, época en la que se constituyó su Ayuntamiento.

LA VISITA
   Hacia el siglo X, los musulmanes establecidos en el Aljarafe sevillano fundaron una alquería que tomó su nombre de una familia mozárabe o muladí, los Benizuza.

   Tras la conquista de la zona por los cristianos, pasó a manos del mismísimo rey Fernando III el Santo, que la reservó para sí en el reparto de tierras que siguió a la victoria. Una vez convertida en hacienda, heredad dedicada a la explotación del olivar, fue lugar preferido por su hijo Alfonso X. En la actualidad, tras una importante restauración, es un hotel de cinco estrellas.

La organización del edificio está enfocada hacia sus patios interiores, ejerciendo éstos la función simbólica de plazas urbanas. A ello contribuyen los grandes lienzos exteriores, de poderosos muros sin vanos.

   En uno de sus extremos se levanta la iglesia, que en época decimonónica estuvo dedicada a San Francisco, ejerciendo como parroquia. Data del siglo XVII o XVIII y presenta nave única, de gran altura, cubierta por techo en alfarje de maderas cruzadas y dividido por un gran arco toral apoyado en columnas. Su retablo mayor está formado por varias tablas con pinturas de autores anónimos del XVII. Exteriormente, presenta espadaña y, tras la restauración, se han descubierto las pinturas murales que decoraban su fachada, que se repiten en otros muros del conjunto de la hacienda.

ANTIGUA ESTACIÓN DE FERROCARRIL
   Situada a las afueras del casco urbano, la antigua estación de ferrocarril, inaugurada en 1880, se enmarca, como muchas otras de su época, dentro del estilo neomudéjar.

   Los materiales empleados son básicamente ladrillo y yeso. La fachada, rematada por almenas escalonadas, presenta vanos en forma de herradura y alfices decorados con arabescos. En el cuerpo central aparece un frontón escalonado decorado con motivos que recuerdan los paños de "sebka" de la Giralda de Sevilla.

RESTOS DE MURALLLAS
   Fueron los almohades quienes levantaron el recinto amurallado destinado a proteger la ciudad de los constantes ataques cristianos, por lo que su construcción tuvo lugar entre los siglos XII y XIII.

Se utilizaron materiales como argamasa y mampostería y se supone que contaba de trecho en trecho con torres de flanqueo y refuerzo y albarranas, separadas de la muralla, a modo de avanzadilla.

   Dentro del que fue su perímetro se encuentra actualmente la iglesia de San Pedro, lo que no es extraño, dado que está construida sobre la antigua mezquita. Según el "Diccionario de Madoz, de 1849, las murallas de Sanlúcar "contaban con 46 torres cuadradas y lienzos de muralla de tres varas de ancho y tres de altura (...), cerrando el recinto tres puertas principales, de las cuales la de la parte sur se llama "la del arco", de bello y elegante aspecto, con cúpula y grandes salones a los lados." Del conjunto apenas quedan hoy restos de lienzos de murallas.

CONVENTO DE SAN JOSÉ
   Este convento, perteneciente a la Orden de las carmelitas descalzas, fue fundado en el año 1590. Su iglesia es una clásica edificación del XVII, aunque ha sido reformada desde su construcción en diversas ocasiones.

   El retablo mayor, pintado y dorado, es obra de Fernando de Barahona, que se inspiró en el del convento de las Teresas de Sevilla, y data de 1676. Está formado por tres calles, con columnas entorchadas entre las mismas, y dos cuerpos. Destaca en él un conjunto escultórico que representa el Calvario, siendo el Cristo una imagen del XVI.

IGLESIA DE SANTA MARÍA
   Para algunos autores, el origen de este templo se remonta a época musulmana, si bien la mayor parte de los estudiosos considera que su construcción tuvo lugar tras la conquista cristiana de Sanlúcar.

El edificio es mudéjar, realizado en ladrillo, y consta de tres naves separadas por arcadas, que primitivamente eran de herradura y, más tarde fueron transformadas parcialmente en apuntadas. Descansan sobre pilares achaflanados en los dos primeros tramos y sobre columnas pareadas en los restantes.

   La joya de este templo se conserva en la capilla bautismal: se trata del Cristo de San Pedro, que realmente pertenece a la iglesia de San Pedro, cerrada al culto desde hace años. Se trata de un hermoso Crucificado, de esbozada anatomía, gran sudario, pies muy cruzados y torsión típica del pleno gótico; de inspiración francesa, está considerada una pieza magistral de la estatuaria hispánica. Puede datarse en el siglo XIV, ya que guarda semejanza con el "Cristo del Millón" del retablo mayor de la Catedral de Sevilla. En la misma capilla se halla un lienzo que representa el Bautismo de Cristo, fechado en el XVIII, así como la pila bautismal, realizada en mármol blanco tallado con motivos vegetales del XV.

   La iglesia más antigua de Sanlúcar está construida sobre los cimientos de la antigua mezquita musulmana. Data del siglo XIV, aunque su advocación es anterior: un día después de la reconquista de la villa, el 29 de junio de 1251, festividad de San Pedro, se celebró una misa en acción de gracias por la feliz victoria tras consagrar la mezquita al culto cristiano bajo la advocación del apóstol

Una de las señas de identidad de este templo mudéjar es la gran elevación del presbiterio, al que se accede mediante una escalinata formada por trece peldaños. Tal es su altura que, en tiempos, existió debajo una vivienda. Tras el retablo, se conservan en el muro de la cabecera restos de yeserías mudéjares.

IGLESIA DE SAN EUSTAQUIO
   En la zona alta de Sanlúcar la Mayor levantaron los cristianos, tras la conquista de la ciudad, un templo dedicado a la advocación de San Eustaquio. Al parecer, la iglesia de Santa María sirvió de modelo arquitectónico, por lo que responde a las características mudéjares. Consta de tres naves separadas por arcos apuntados, siendo el ábside poligonal, con almenas, contrafuertes y ventanas lobuladas.

La torre fue proyectada por Pedro de Silva en 1766 y se compone de dos cuerpos rematados por un chapitel piramidal con azulejos blancos y azules.

   En el interior destaca su retablo mayor barroco, presidido por un conjunto escultórico del XVIII que representa al titular y patrón del pueblo en el momento de su conversión; está compuesto por una imagen de San Eustaquio, de rodillas, junto a su caballo, un ciervo y varios perros. En el mismo retablo figura un Crucificado del siglo XVI.

En la nave izquierda hay otro interesante Crucificado del XVI: el Cristo de la Salud, escultura de tamaño natural, con potencias de plata. Próximo a éste, se halla un retablo-marco de la segunda mitad del XVII que contiene una gran pintura del "Descendimiento de la Cruz", fechada en el mismo siglo

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