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Ponte de Lima, conjunto monumental

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A Coruña - A Coruña

El puente medieval y su casco antiguo son los emblemas de esta villa portuguesa rodeada de espacios naturales, árboles y conjuntos religiosos

Son muchos los monumentos para visitar en esta hermosa población donde aparecen la Torre da Cadeia, el Museo dos Terceiros o la iglesia matriz. Sorpresas apretadas entre casas de piedra y cursos de agua que surgen en Ponte de Lima, surcada de historia y, como reza el dicho, a vila mais antiga de Portugal. La reina doña Teresa fue la fundadora de esta villa verde y monumental rodeada de parques, jardines y amplios espacios protegidos como las lagunas de Bertiandos, que conjuga la belleza del entorno con su abundante riqueza etnográfica y patrimonial. Su excelente gastronomía —el sarrabulho es el icono limiano— y su diversa oferta de turismo rural —la más antigua y una de la más numerosa del país— se complementa con zonas como el parque temático do Arnado, una de las mayores apuestas ambientales de esta población cuidada y ajardinada que alberga un museo, un jardín botánico, parque infantil, restaurante y explanada. Sin olvidar otro de los emblemas de la villa, su romántica Avenida dos Plátanos, además del monumental puente de quince arcos y más de trescientos metros que cruza el cauce del Lima y que da nombre a esta histórica población que cuenta con monumentos como el dedicado a la fundadora, la reina Teresa, cuya imagen se alza en la Praça da República, o la Torre da Cadeia, que es la única que permanece en pie del antiguo fortín medieval. En la plaza de Camões se pueden ver hermosos ejemplos de urbanismo ochocentista, con casas de ventanas en ogiva y barandas de hierro forjado, que se suman a construcciones como la iglesia de la Misericordia o la iglesia Matriz, de pórtico inspirado en el románico con arquivoltas asentadas en finas columnas. A sus atractivos agrega la que quizás sea una de las ferias más antiguas de Occidente y la primera feria documentada de Portugal, con una tradición que se remonta a 1125. Quincenalmente —cada lunes—, el colorido mercado donde se puede encontrar de todo acude puntualmente a su cita. El sarrabulho es una de las riquezas culinarias de la región altominhota, guiso generoso y multicolor en el que no falta la carne de cerdo y que tiene en estos meses más fríos su mejor época de degustación. Los platos limianos no se conciben sin la compañía de un vino verde de la zona porque el concello cuenta con la producción de la Adega Cooperativa de Ponte de Lima, fundada en 1959, además de la labor de los viticultores particulares, volcados en la producción de un caldo fresco y afrutado. Y para digerir el sarrabulho, nada mejor que caminar por el Espacio Protegido de las Lagoas de Bertiandos e São Pedro, a cuatro kilómetros de la villa.

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