Rutas y excursiones

El epicentro del cordal de Ponga

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Aller - Asturias
Ángel FERNÁNDEZ ORTEGA   El Maciédome es una relevante montaña de 1.899 metros de altitud encuadrada en el epicentro del cordal de Ponga. Conocida también como La Pandona, [..]

Ángel FERNÁNDEZ ORTEGA

 

El Maciédome es una relevante montaña de 1.899 metros de altitud encuadrada en el epicentro del cordal de Ponga. Conocida también como La Pandona, ocupa en esta serranía una longitud de 1,5 km, extendiéndose en sentido noroeste-sudeste desde la collada del Cordal (1.450 m) hasta la colladina de los Pozos (1.630 m). Su línea cumbrera es un afilado cuchillar con caída en vertical hacia la vertiente pongueta, mientras que por la vertiente casina, todo el flanco occidental es una ladera fácil y cómoda por donde incluso asciende el ganado a «mosquilar» en días calurosos.

Acudiremos a tan singular montaña atraídos por la belleza de sus líneas y el entorno que la rodea. Lo hacemos desde el pueblo casín de Pendones (782 m), puerta de entrada hacia el gran anfiteatro que forman estas montañas, regadas por el río Pendones y sus afluentes.

Hasta aquí llegaremos desde la carretera AS-17 Puerto de TarnaAvilés a su paso por el lugar de la Ponteciella, situado un poco más arriba de la Foz de Caso. Aquítomaremos un ramal de apenas un kilómetro que nos conduciráa Pendones. A la entrada del mismo aparcaremos el vehículo al lado de la fuente, iniciando desde allíla travesía montañera.

Un amplio camino carretero se adentra en el valle todo recto arriba, por zona de uso restringido del Parque Natural de Redes (su paso requiere el permiso de la dirección del parque), soslayando los desvíos que van surgiendo a nuestra izquierda. Nos iremos aproximando al puente de madera que salva el arroyo de Congostín, cruzando seguidamente para afrontar el repecho que nos conduce a la Foz de Congostín y la majada de Les Campes.

Acaba aquíla pista y seguimos caminando bajo la sombra de un impresionante bosque de hayas con praderías situadas al borde del arroyo, siempre tapizadas con setas de la época. Superamos este primer tramo de la ruta hasta alcanzar un rellano por encima del cual el camino serpentea por la herbosa ladera que desciende de la majada de Recuencu, prosiguiendo con la ascensión por los duros recuestos que iremos superando con espaciadas paradas que aprovecharemos para contemplar el subyugante paisaje que asoma en el horizonte.

La dura remontada finaliza en el espacioso anfiteatro de Recuencu, majada asentada en la base, sobresaliendo de la misma un refugio de caza y alguna cabaña más en franca ruina y desparramadas por el entorno. También existe una fuente.

Aquí abandonamos el camino real que se dirige a Sobrefoz por Pandellanza. El itinerario a seguir continúa hacia el mediodía acometiendo de inmediato por la verde campera arriba, siguiendo las huellas de un marcado sendero que trepa hacia la majada de Llagu (1.550 m). Unos metros antes de alcanzar el escalón superior, hallaremos una buena fuente, por encima de la cual se sitúa la dentada sierra del Quemáu.

Llagu es un remanso de paz y atalaya sobre paisajes de ensueño hacia horizontes del alto Nalón. Varias cabañas en ruinas se sitúan a un lado de la misma collada franqueada entre los cantiles septentrionales de la Pandona y Les Corones. El Maciédome ya se avista desde aquíy hacia él nos dirigimos por la ruta más transitada, que requiere tan sólo el esfuerzo físico que se necesita para avanzar desde Llagu por un sendero que rodea por el poniente la mole de la Pandona y por encima del valladar calizo que se sumerge en el más profundo el cauce del río Corralín.

El sendero estáseñalado con «jitos» de piedra, conduciéndonos sin problemas hacia la base de la empinada ladera. La cumbre constituye un excelente mirador hacia las montañas del entorno, que contemplaremos después de recorrer 7 kilómetros en 3 horas y media de marcha.

Regresamos por el camino de ida a la majada de Llagu, prosiguiendo desde aquípor una interesante ruta de retorno a Pendones que consiste en rodear por el mediodía los Xierrones, modesto cordal de escarpadas paredes que separa el río Corralín del río Pendones. El camino se diluye entre peornos para continuar muy reconocible hacia la majada de Pandevilla donde destaca una cabaña y un abrevadero.

La senda prosigue horizontalmente por encima del Corralín, con algunas revueltas, aliviando el abrupto descenso. La ruta nos introduce de nuevo en zona arbolada apareciendo más abajo y a la derecha del camino la cabaña de Llongar con su nombre pintado en color azul asícomo la puerta y ventanas. El itinerario a seguir no tiene pérdida alguna, porque incluso varios mojones piramidales señalan el camino convertido ahora en pista forestal. Al llegar a las cabañas de la Gargasa, señaladas por la instalación de una torre de tendido eléctrico, enlazamos con la ruta original que discurre por el valle del Corralín hacia las majadas de Texera y Vega Baxiu.

Con la vista puesta en el pueblo que asoma hacia la parte opuesta del valle, continuamos descendiendo. El amplio camino prosigue hormigonado y, vadeando el río por un puente, concluimos justo donde comenzamos.

RECORRIDO: Pendones-Recuencu-Llagu-Maciédome-Pandevilla-La Gargasa-Pendones.
DURACIÓN: 6 horas.
DISTANCIA: 15 kilómetros con un desnivel de 1.117 metros.
DIFICULTAD: Media.

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