Rutas y excursiones

La otra cara del Himalaya

0 votos

A Coruña - A Coruña

Más de una decena de gallegos comparten la experiencia de superarse a sí mismos en el Himalaya

A partir de la primavera, especialmente en abril, las expediciones empiezan a llegar a los campos base del Himalaya. Gente variopinta en busca del sueño de subir al techo del mundo. Entre ellos estaba el equipo de Edurne Pasabán, la alpinista guipuzcoana que hace unos días fue objeto de crítica por parte de Juan Oiarzábal, que acusó a la escaladora de haber utilizado su rescate —el del vasco— en el Lhotse para tapar el “fracaso” de la expedición en la que Edurne intentaba alcanzar la cima del Everest sin oxígeno.

Polémicas aparte, el debate ha puesto en el candelero el otro himalayismo, el de las expediciones comerciales, exento para muchos de la belleza épica y de otros valores que acompañan a este deporte de altura. Entre el selecto club que ha coronado los ochomiles —alpinistas que han ascendido con éxito cumbres de más de 8.000 metros— se encuentran más de una decena de gallegos que comparten la experiencia de superarse a sí mismos en el Himalaya y que han vivido, como todos, la vertiente práctica, la de la logística que no se ve pero es imprescindible para acometer estas gestas de envergadura.

La guipuzcoana Edurne Pasabán hablaba de la “aglomeración” que se encontró en el campo base del Everest. “Es normal cuando coinciden las expediciones —co- menta Juan Parada—, en estos meses es cuando la climatología es mejor y se puede subir. Es cuestión de la ruta que se haya elegido”.

El gallego Juan Parada, que en el año 2006 subió al Broad Peak (8.047 metros), se muestra crítico con ciertas expediciones “mediáticas que nada tienen que ver con el alpinismo. Si vas con toda la parafernalia es otra cosa, pero el alpinismo es subir y bajar por tu cuenta, respetando siempre a la montaña. Es una lucha entre tú y ella para la que, lógicamente, es necesaria una buena preparación física y mental, sobre todo si vas en solitario, como he ido yo”. El deportista de Vigo cuenta en su haber con otros retos, como la ascensión de las cinco montañas más altas de la antigua Unión Soviética, por lo que tiene el título de Leopardo de las Nieves, que se concede a quienes coronan el quinteto de picos que superan los 7.000 metros, al igual que lo ostenta Chus Lago.

En solitario o no, los trámites hasta emprender la escalada llevan tiempo y se hacen con tres o cuatro meses de antelación como mínimo. La alta montaña es muy dura porque somete el cuerpo a condiciones extremas a las que no está acostumbrado y la preparación física —y mental— se plantea al menos a un año vista. Falta el oxí- geno y la temperatura puede ser inferior a los 25 grados sin contar que se llevan cargas que pesan alrededor de 20 kilos. El entrenamiento y la aclimatación van parejos a reu- nir la f inanciación necesaria, a la determinación de la ruta a seguir, a estudiar las bitácoras de viaje de otros expedicionarios e inventariar al detalle el material y el equipaje, que se envía en bidones por avión como carga. Una vez superados los trámites de acceso a Nepal —que los realiza una agencia—, el pun- to de partida lo marca el campamento base. En ese lugar se organiza el viaje propiamente dicho; es decir, se contempla la logística de la comida y de cómo distribuirán los equipos y material entre los montañeros y el personal contratado. Parte de los alimentos pueden volar desde España deshidratados para luego calentarlos una vez que se van a consumir.

Juan Parada no ha utilizado los servicios de un sherpa; Sechu López —uno de los últimos gallegos en subir a un ochomil—, en alguna ocasión, y Chus Lago, también alguna vez. Este año la cifra de alpinistas que pretenden la cima del Lhotse parece ser que supera los 60. Ello ha generado en el mundillo un debate sobre lo que significa deportivamente el Himalaya con cuerdas fijas hasta la cima y el uso del oxígeno artificial y sherpas. “Que cada uno suba como quiera —dice Sechu López—, a mí me gusta la montaña del valle a la cumbre, hay que vivirla y hablar con ella, y el Himalaya es tan inmenso que muchas veces no te encuentras a nadie.

"Todo depende de cómo se plantee uno el alpinismo”. El reto de la superación personal es lo que ha movido siempre a la viguesa Chus Lago, que además de su gesta polar en solitario ha subido al Everest en varias ocasiones. “Me infunde muchísimo respeto pero el desafío personal es lo que te queda de la aventura, además del aprendizaje de las reacciones en situaciones límite”. Y aboga, como sus compañeros, porque la cima del mundo vuelva a ser cómo era. Hay demasiadas botellas de oxígeno tiradas, restos de tiendas y huellas del paso humano por el techo del planeta.

Galería de fotos

Mapa

Musical en A Coruña

Responde a las preguntas y podrás ser el afortunado que acuda acompañado a ver el musical 'Priscilla, Reina del Desierto' en el Palacio de la Ópera
¡No te lo pierdas!

Encuentra los eventos de

Agenda de hoy

Concerto singular Píscore

Concerto singular Píscore

Centro Cívico Novo Mesoiro

Pum pum! Baobab Teatro

Pum pum! Baobab Teatro

Aula Municipal de Cultura de Betanzos

Artistiña

Artistiña

Nave 1839

Toponimízate

Toponimízate

Biblioteca Municipal

Prev
Next