Noticias | Agenda

Celso Albelo Tenor, interpretará a Alfredo Germont en 'La Traviata'

"La ópera representada es el espectáculo total, para mí funciona como una droga"

"Nos encontramos con una 'Traviata' muy tradicional. Será una puesta en escena a la antigua, pero como decía Verdi, para ser moderno hay que volver al pasado"
02-09-2014 23:10
1 voto
El tenor Celso Albelo, en su camerino del Palacio de la Ópera. 13fotos

El tenor Celso Albelo, en su camerino del Palacio de la Ópera. 13fotos

-Estrenó el personaje de Alfredo Germont hace solo un año, ¿no le había llegado la oportunidad hasta entonces?

-Creía que mi evolución vocal no era tan madura como para enfrentarme a este tipo de composición. Tras casi diez años de carrera, tomé la decisión de hacerlo y me encontré cómodo.

-¿Lanzarse antes de tiempo es un error que cometen muchos artistas?

-Siempre digo que en la ópera no se puede dar un paso más largo de lo que te permite tu propio pie. El problema es determinar la balanza justa. Es algo que depende, sobre todo, de uno mismo. Encontrar el equilibrio de lo que realmente necesita tu voz y lo que pide el mercado es complicado. Es uno de los peligros que tiene el cantante.

-¿El hecho de debutar en La Traviata en China es fruto de la casualidad o de la creciente demanda de ópera en ese mercado?

-En la vida siempre hay un poco de casualidad, pero sí es cierto que el mercado está creciendo mucho en China. Al maestro Daniel Orien le propusieron dirigir La Traviata y pensó en mí para el papel de Alfredo. Ahora ya es un papel que incorporar a mi carrera.

-¿Cómo respondió el público ante un espectáculo relativamente nuevo para ellos?

-Están ávidos por manifestaciones artísticas, sobre todo occidentales. La ópera les fascina porque es un espectáculo total: está la música, el teatro, la pintura o la escultura. Es algo en tres dimensiones. Ahora que soy padre, siento que son como los niños, que siempre aprenden alguna cosa nueva, sienten curiosidad y todo les gusta. Tienen mucho respeto por los artistas y van muy positivos, se sorprenden cada vez que pasa algo interesante.

-¿Cómo será la producción que abra la Temporada Lírica?

-La puesta en escena está hecha en torno a la película de El Gatopardo, que es muy recurrente a la historia y a la iconografía de la película. Nos encontramos con una Traviata muy tradicional, con colores ocres que me encantan. Será una puesta en escena a la antigua, pero como decía Verdi, para ser moderno hay que volver al pasado. Es una manera de hacer tradicional. El binomio Gatopardo-Traviata ha sido una elección estupenda.

-El personaje de Alfonso es relativamente nuevo para usted, ¿cómo lo entiende?

-Siempre toma la decisión equivocada en el momento equivocada. Es una persona muy dependiente de su padre, siempre está detrás de él y toma decisiones inmaduras. Trata a su amada de una manera no correcta por los celos que sufre.

-Aunque consigue revelarse contra su padre.

-Pero durante toda la obra no se atreve. Al final triunfa el amor, pero ya es demasiado tarde.

-Probablemente la parte más emocionante de esta ópera.

-Lo que pasa es que Verdi es un genio. Desde a abertura te predispone a la tragedia con su color sonoro. Verdi no escribe nada porque sí. El principio del tercer acto empieza como una marcha fúnebre. La antepone para advertir que todo irá en ese camino. Su música es mucho más descriptiva de lo que la gente piensa.

-¿La adaptación que hace Verdi de La dama de las camelias, de Dumas, es una versión más edulcorada?

-Para nada, aunque en la ópera pasa siempre como las película y los libros: el libro es más completo. Se han mantenido ciertas cosas y omitido otras, pero si hace vibrar es porque está muy bien hecha.

-Llega a un nuevo concepto de programación con la nueva Temporada Lírica, ¿cómo lo ve siendo artista?

-Está claro que la unión hace la fuerza, los dos tenían partes buenas, así que juntándose resulta algo mejor. Bajo mi punto de vista, la oferta cultural debe apoyarse siempre. Esto es algo nuevo. Una ciudad como A Coruña necesita una apuesta cultural importante.

-Además se estrenará con una ópera representada, ausente en las últimas ediciones del desaparecido Festival Mozart.

-La ópera representada es un espectáculo total. Precisamente, la primera que vi fue La Traviata, con 19 años. Me quedé fascinado, y no tenía ni idea de lo que era la ópera. Las luces, los decorados... a eso le une la música, que suena tan diferente en directo. Es como una droga. Cuando tuve a mi hijo, decidí dejar de lado algunas cosas para centrarme en aprender a ser papá, pero sentía que me faltaba algo.

-La Traviata fue una de las obras clave de otro ilustre canario como Alfredo Kraus.

-La Traviata y muchas más (ríe). Mucha gente me ha llamado su heredero, todos tenemos claro lo que representó Kraus para la cultura y me siento halagado por este tipo de cosas, pero no dejo de reconocer que son dos etapas diferentes. Fue un mito, para mí es inalcanzable.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook